Percepción en el proceso de diseño y el proyecto final

Actualizado: 17 ene

Las nuevas teorías sociales, filosóficas y del arte no pueden ser obviadas en la actualidad. Los preceptos que proponen en el área de percepción deberían integrarse a cada proyecto.


Pallasma y la experiencia de la arquitectura

Según Pallasma, en aquel momento [1994] la arquitectura se está convirtiendo en un arte retinal, que busca rápidamente ser plasmada en una imagen fija proyectada en una imagen estática y apresurada en el ojo expectante; perdiendo así plasticidad. Los edificios han perdido su conexión con el lenguaje y sabiduría del cuerpo en la preponderancia de la visión, generando espacios fríos y distantes. Según el autor, la experiencia de la arquitectura se hace efectiva por medio de siete sentidos: vista, oído, nariz, piel, lengua, esqueleto y músculos. Para él, la experiencia y citando a Merleau-Ponty, tiene lugar en la articulación de todos los sentidos, pues la experiencia de interacción en cada elemento es íntegra a todas sus propiedades sensibles.

A lo largo de los epígrafes: intimidad acústica; silencio, tiempo y soledad; espacio del aroma; la forma del tacto; imágenes de musculo y hueso; identificación corporal y sabor a arquitectura. Pallasma reflexiona profundamente la relación que los sentidos que plantean tienen en el proceso de generación de arquitectura, su presencia en diversos proyectos, escritos y personajes y su importancia en la actualidad. Finalmente concluye proclamando que el humano se identifica con “este” espacio, “este” lugar y “este” momento y son estas tres dimensiones las que se convierten en el ingrediente de la existencia misa. La arquitectura, añade, es el arte de la meditación y la reconciliación [de estos].


El significado en la intención arquitectónica

Si es posible pensar el mundo a través de la arquitectura, ésta entonces, más allá de su forma física es un contenedor de significados. La experiencia y la sensibilidad generan un proceso silencioso de análisis. Para abrirse a la percepción se debe trascender del mundano mundo de “lo que tengo que hacer”, penetrando así los secretos que lo rodean. Percatándose de la propia existencia en el espacio es esencial para generar una percepción consciente.

El mundo contemporáneo está lleno de estímulos que distraen de una percepción más profunda. Para conseguir comprender más allá es necesario tener una fuerte voluntad y penetrar hasta esas experiencias ocultas. La arquitectura está llena de ellas, más allá de lo que puede ser descrito en una imagen, el paso del tiempo: la luz, la sombra, transparencia, color, textura y material componen una experiencia completa de la arquitectura. Estas experiencias sólo pueden se dadas por la arquitectura y por lo tanto es sólo ella la que puede proveer toda la complejidad de la percepción.

Al cuestionarse la percepción de la arquitectura subyace la cuestión de la intención. El manejo de este concepto es fundamental para la percepción. La intención de un espacio está directamente relacionada con la concepción del mismo. Esto es precisamente el vínculo entre lo que más adelante ligará y delimitará la composición y el diseño como axiomas del modelo propuesto.


Los preceptos de la percepción de Arnheim como elementos compositivos

Si se revisa la teoría de la arquitectura o el diseño, se verán constantemente conceptos similares o iguales a los elementos que componen la teoría de la percepción, especialmente posteriores a los años 70’s. Gran cantidad de pensadores y teorías, como el que nos atañe en este momento, son subproductos de la escuela Gestalt, sin embargo, sus aportaciones específicas ya resaltan por sí mismas. Pero ¿cómo es esa percepción? Verdaderamente son pocos quienes tienen las agallas de tratarla, mucho menos estudiarla. Para el Arnheim “las experiencias de una obra de arte deben pasar primero por el análisis perceptual para después ser expresadas” lo cual da un indicio de la teoría en cuestión: una cosa es la percepción y otra es la comunicación de ella. Esto resulta revelador, pues si se considera que se critica una obra que aún no existe [proyecto en desarrollo] es decir, aún no se expresa, el proceso perceptual también la determina. Sin embargo, llegar a esta idea requiere una breve recapitulación de algunas ideas gestálticas, donde la percepción se aleja de una simple suma algebraica de partes anatómicas y físicas: “Finalmente, había una saludable lección en el descubrimiento de que la visión no es un registro mecánico de elementos, sino la aprehensión de esquemas estructurales significativos”.